Zamba del ángel - Ariel Petrocelli

Zamba del ángel de Ariel Petrocelli.

Parafraseando a Serrat

Parafraseando a Serrat :

"La verdad no es prepotente. Lo que no tiene es remedio".

Para la cabecera y sin dudarlo

Hubo algo de eso de quedarse petrificado, cuando vi este video que acercó Sández a Ultra. Así, petrificado como en las películas en las que el protagonista se mira al espejo y aparece otro, que también es él o un calco de él o él es ese otro al que mira y lo mira, en un espejo que no tiene vueltas. Y realmente me agarré tal trauma de verme ahí a los dieciseis años, con la cara de otro que repetía lo que yo dije tal y como yo lo dije cuarenta años antes, que me superó el ataque de sollozos de esos que uno no mide. Cómo habrá sido, que mi asistente entró corriendo asustado, preguntándome si estaba teniendo un infarto. A mi edad, haber sido ese pendejo y ser este hombre, es un descubrimiento pavoroso, porque sé, fehacientemente, que me morí en alguna parte del trayecto.

lunes

Inmunidad diplomática

Lo llevo, por supuesto, a todas partes. Viaja conmigo como una alhaja inútil que uno se lleva para tener recuerdos de alguna cosa. Lo saca cuando se siente débil frente al mundo y deja que esa sensación llena de algas le ocupe el corazón, por un momento que se vuelve angustiosamente largo.

El problema es dominar su predisposición ubicuitoria de hacerme compañía aún cuando no quiero que me acompañe más.

Usufructúa mi momento de debilidad y se hace enorme como lo necesario.
Se desparrama por dentro de mí, como mi propia furia.

A veces creo que sabe que pienso en mi muerte con mucha simpatía. Entonces, contraataca. Otea desde sus territorios anexados mis puentes levadizos y cuando ve la lágrima que cae lo mismo que un carámbano del alma, se lanza nuevamente a la conquista que nunca terminó de realizar.
Somos hutus y tutsis combatiendo en el mundo sin casas de mi sangre. Dos entes predadores que chocan sus milicias, sin reconciliación.

Creo que sabe que va morir conmigo porque no voy a darle el gusto de doblegarme antes ni el de desparramarse hacia otros territorios indefensos que pueda liquidar en cuatro días, como si fuera un trámite.

Tenemos algo en común. Siempre vamos de incógnito a matar, como una valija diplomática. Y ni él ni yo somos contagiosos de persona a persona. 


(De: Hojas de sombra)