Apendicitis crónicas (las páginas colgantes)

Teoría de la prosa -irresponsabilidad del verso -imaginación del ensayo -incertidumbre de la reflexión

Bálticas

Darkbird o Dark’s bird. Nunca estuvo seguro de cual es la forma de su nombre, pero es esa oscuridad que acentúa el uniforme negro y ese siempre no estar, la inexistencia, un dark’s bird seguramente con un vuelo carnivoso, asesino y nocturno todo en dark, un dark de cuerpo, un dark de alma, un dark con alas tan dark que ser tan dark vuelve pesadas hasta que el bird no puede remontar más hacia algún lado y eso, eso inclusive a pesar del viento que llega como un fantasma mojado desde un mar espantoso, también dark y se extiende por ese lugar, si se le puede llamar lugar a ese lugar, o es el producto de la imaginación de un fantasma, de la imaginación dark de un fantasma de viento mojado que cuando se arrastra gemebundo sobre las anfractuosidades del acantilado, inventa un pueblo que se le parece, un pueblo dark, al borde de un mar dark, a punto de desarmarse en niebla que solloza mientras la acunan un fondo de campanas.

Piensa que en ese punto del mapa solamente se sabe del invierno que difiere de infierno en una letra y quizás fue un error en el tipeo de Dios que por distraído no los llamó igual, mientras el temblor que le crece le entume cada movimiento con la pastosa humedad marítima de un reuma secular que va subiendo por las cosas y el hombre, en ese lugar donde la sordidez se desproporciona como un Kraken, un Kraken dark, un Kraken tentacular y dark, resbaladizo, marítimo, con un aliento amargamente infecto para el alma.

- ¿Cómo alguien puede vivir en lugares así?

Y lo pregunta no por el frío, no por la humedad, no por la desmesurada intemperie que sólo ocupa ese monstruo hecho de mar y viento, sino por la lobreguez insalubre que tiñe los rostros, las cosas, los silencios, las calles retorcidas, las miradas pequeñas y angustiantes, todo es tan dark, vuelve a pensar en ese clima de opresión helada, mojadamente helada, que le impide contrarrestar el temblor porque no sabe si le nace desde adentro o desde afuera de la piel, tan lúgubre, tan sin ninguna esperanza de que exista la esperanza en otra parte y mientras piensa escucha el sonido de la boya frente a las rompientes del acantilado, como una campana absurda que llama a los fantasmas hacia algún funeral, repica, intermitente, agónica, flotando en un túmulo de viento que arrastra hilachas sobre ese pueblo viciado de cadáveres.

Llevan días ahí, hasta tal punto de empezar a dudar si esas eran las coordenadas o todo ese espejismo mortuorio y silencioso, ese espejismo de viento que no cesa un instante y desfigura como un rigor mortis el gesto de las pocas personas que se mueven por el caserío, se parece a ese esqueleto ambiguo que corona como los huesos de un monstruo la victoria espeluznante de lo amargo.

- ¿What’s this?
- A church.

Todo es como una especie de intermitente desaparición, hasta ellos mismos están semiperdidos, derruyéndose a zarpazos de inclemencia, más dark que antes que siempre o que nunca y enturbiados y esqueléticos en ausencia de Dios que renegó del cuervo, de ese Darkbird que Noé mandó a buscar la tierra para sembrar otra vez al hombre en algún lugar de su desastre.

La palabra a(r)mada-8°

¿Qué es un escritor si no sus odios, sus glorias, sus derrotas, su palestra o su anonimato?
Uno pasa por clímax y por guerras como un fantasma ajeno a las catástrofes y ajeno a la belleza de los mundos que no le pertenecen.

Se muere en todas partes.

Itinera en la piel de los idiomas como un pájaro ciego al que seduce el mandé. Es barroco o ultraísta según le mueva el alma la boca aquella de la que depende.

Todo escritor depende de una boca, que jamás es la suya, por más que lo alimente, porque un escritor es el reflejo de todos y de todo.

Lo simboliza todo y lo interpreta todo y todo cobra palabra a través de su lengua que lame o reconcilia o incinera.
Se ama, abduce, odia y decapita con sólo una palabra.
Éxito o fracaso dependen –en Internet al menos – de la potencia que se halle en la palabra.

Es un mundo propicio a mercaderes y a pobres almas lánguidas, que se sueñan poetas mientras cocinan parvas de papas fritas.

Nadie le explica a nadie que el escritor no se hace.
Para escribir, se nace.

De otra forma ¿qué objeto tendría en el idioma la palabra “talento”?

Chocolate bombón

Participan en este sitio sólo escasas mentes amplias

En tu cuarto hay un pájaro (de Pájaros de Ionit)

Un video de Mirella Santoro

SER ISRAELÍ ES UN ORGULLO, JAMÁS UNA VERGÜENZA

Sencillamente saber lo que se es. Sencillamente saber lo que se hace. A pesar del mundo, saber lo que se es y saber lo que se hace, en el orgullo del silencio.

Valor de la palabra

Hombres dignos de buscan. Por favor, dar un paso adelante.

No a mi costado. En mí.

Poema de Morgana de Palacios - Videomontaje de Isabel Reyes

Historia viva - ¿Tanto van a chillar por un spot publicitario?

Las Malvinas fueron, son y serán argentinas mientras haya un argentino para nombrarlas.
El hundimiento del buque escuela Crucero Ara General Belgrano, fue un crimen de guerra que aún continúa sin condena.

Porque la buena amistad también es amor.

Asombro de lo sombrío

Memoria AMIA

Sólo el amor - Silvio Rodríguez

Aves migrantes

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Feria del Libro de Jerusalem - 2013

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Café literario - Centro de convenciones de Jerusalem

Acto de fe

Necesito perdonar a los que te odiaron y ofendieron a vos. Ya cargo demasiado odio contra los que dijeron que me amaban a mí.

Irse muriendo (lástima que el reportaje sea de Víctor Hugo Morales)

Hubo algo de eso de quedarse petrificado, cuando vi este video. Así, petrificado como en las películas en las que el protagonista se mira al espejo y aparece otro, que también es él o un calco de él o él es ese otro al que mira y lo mira, en un espejo que no tiene vueltas. Y realmente me agarré tal trauma de verme ahí a los dieciseis años, con la cara de otro que repetía lo que yo dije tal y como yo lo dije cuarenta años antes, que me superó el ataque de sollozos de esos que uno no mide. Cómo habrá sido, que mi asistente entró corriendo asustado, preguntándome si estaba teniendo un infarto. A mi edad, haber sido ese pendejo y ser este hombre, es un descubrimiento pavoroso, porque sé, fehacientemente, que morí en alguna parte del trayecto.

Mis viejos libros, cuando usaba otro seudónimo y ganaba concursos.

Mis viejos libros, cuando usaba otro seudónimo y ganaba concursos.
edición bilingüe 1a. edición

and...me

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Porque todos los cuervos alguna vez fuimos solamente pichones y durante cuarenta días volamos debajo del diluvio yendo y viniendo de la tormenta al Arca, los laureles siempre se los llevan las palomas.