Diario somalí

Cazando patitos


Retén, retén. Pritttttt, pritttttttt.. Retén a las 1200.

Abullah Thade, chofer de la Amisom, lleva dos periodistas en el primer vehículo y nosotros tres médicos en el último. Va con su uniforme de Amisom y con él viaja un cabo ruandés, muy mal armado.

Nosotros no usamos uniforme, pero llevamos buenas armas, tal como nos sugiriera el coronel kenyano que liberó el convoy y que no nos auguró buena estadía ni nos aventuró sobrevivencia. Nos alcanza con el color de piel para que el odio se nos venga encima, no importa de que parte se estanque la verdad.

Todos aprontamos los papeles de las ONGs que todavía pueden operar en esta parte central si acatan normas previstas en el código del miedo. Aprontamos papeles, dinero y ya sabemos qué parte de la carga (humanitaria) debe bajarse aquí, si uno pretende seguir vivo el camino.

- Vos das el tipo árabe.- me dice el japo, que anda con una Canon futurista, sacando fotos a todo lo que ve. Él va de periodista japonés y en el fondo, su origen oriental lo salva del odio que nos crucifica a los demás.

Los australianos van de técnicos ecologistas, interesados en el asunto de cómo combatir la desertización y la inclemencia. Se han puesto tan Greenpeace que hasta dudo que durante una emboscada, puedan usar las armas que escondemos.

Empieza el redoblar de la metralla.

Abullah no se detiene. Todo el convoy embiste lo que encuentra, con la desesperación de un elefante, mientras llueve el estruendo en todas partes, como si hubiera fiesta en el camino.

Los mercenarios nos persiguen un rato en que nosotros nos hacemos fuertes dentro de la caja del camión y resistimos, repeliendo fuego. Parecen una horda de monos de Birmania que han aprendido a hablar y nos insultan. Por fin se cansan o sufren muchas bajas y sus pick-ups artilladas empiezan a quedarse en el paisaje, enlentecidas y lejanas, casi inmóviles.

Alguna que otra persevera aún, con los neumáticos despedazados.

- Parece Jumanji..¿te acordás la parte de los monos manejando el taxi?

El japo abandona la mira con que apunta y gira la cabeza. Me sonríe. Luego aprieta el gatillo nuevamente.

La última pick-up da un trompo y vuelca.

Nos acomodamos en silencio, de regreso a los bancos laterales.

Clear, Abullah...all clear...priiiiit...priiiiit...pritttt


(de julio a septiembre, 2011)

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