Apendicitis crónicas (las páginas colgantes)

TEORÍA DE LA PROSA - IRRESPONSABILIDAD DEL VERSO - IMAGINACIÓN DEL ENSAYO - INCERTIDUMBRE DE LA REFLEXIÓN

Diario somalí

Postales luminosas

Comienza el viento.
Se hincha turgente y abalanza su grito de animal-con-alas-que-no- resuelve-en-pájaro. Saca el grito, henchido y amargo, ronco de cosas secas que le raspan al aire la garganta y lo desboca como un vagido largo que ocupa la intemperie.

Estaba amaneciendo cuando percibimos el hedor mientras nos acercábamos a nuestro destino: un campamento provisorio carente de todo aspecto sanitario, en el cual la gente que llega y llega y llega, debe esperar turno para todo, hasta que puedan ser derivados a otro campamento de refugiados.
En la nada de este cero absoluto, lo primero que cruzó la poca luz hacia nosotros fue ese hedor, flotante, envolvente como un sonido ambiental, igual que un maitre se adelanta a recibir los comensales en un restaurante de lujo.
Uno ya se imagina lo que va a encontrar, si su nariz percibe ese rezumar a aguas negras y cosas descompuestas como huele la alquimia del desastre.


En un desorden de cuerpos, carpas, enseres y basura, la vida se retuerce empantanada.

Los de la ONG que nos espera están exhaustos, acuchillados por la resistencia que ya no resiste ni un soplido de aliento.
Preguntan si trajimos los elementos para montar el hospital y vallar el perímetro de ese animal de hule, cartón, lona y miseria que se extiende tan compacto como desparramado, disonando a mil voces que se quejan bajo un unto de moscas pegajosas.

Ahora hacemos eso.
No somos muchos y ellos, los refugiados, nunca ayudan.
Se quedan allí, mirando, con sus ojos redondos y vacíos, estáticos dentro de este jardín de los asfódelos que vamos fabricando, acuclillados como si el martillo de Dios los hubiera achatado hacia la tierra en la que ya no pueden debatirse, porque no tienen fuerza.

Tendemos el vallado. Alambre de púa larga y dos estacas cruzadas, a unos cuantos metros las unas de las otras, para que lo sostengan.
Es un acto simbólico, un recurso de la Primera Guerra, algo para hacer en donde nada puede hacerse ya.
Vamos devanando nuestra fortaleza de hilo metálico, pero es insuficiente, como todo aquí es insuficiente y apenas cubrimos un cuarto del perímetro que volverá a ensancharse mañana, cuando lleguen nuevas personas a encerrarse.

El viento cruza polvo a nuestro campo y el alambre pandea en sus círculos y agujas, tratando de cazarlo bajo el sol, de atraparlo y engarzar sus gemidos en las púas, para cimbrar después, como un instrumento fantasmal y abandonado.

Esos sonidos se mezclan con los otros y todos se diluyen.
Sólo el hedor levita atrapado dentro del alambre, como un montón de almas putrefactas.

Participan en este sitio sólo escasas mentes amplias

Chocolate bombón

En tu cuarto hay un pájaro (de Pájaros de Ionit)

Un video de Mirella Santoro

SER ISRAELÍ ES UN ORGULLO, JAMÁS UNA VERGÜENZA

Sencillamente saber lo que se es. Sencillamente saber lo que se hace. A pesar del mundo, saber lo que se es y saber lo que se hace, en el orgullo del silencio.

Valor de la palabra

Hombres dignos se buscan. Por favor, dar un paso adelante.

No a mi costado. En mí.

Poema de Morgana de Palacios - Videomontaje de Isabel Reyes

Historia viva - ¿Tanto van a chillar por un spot publicitario?

Las Malvinas fueron, son y serán argentinas mientras haya un argentino para nombrarlas.
El hundimiento del buque escuela Crucero Ara General Belgrano, fue un crimen de guerra que aún continúa sin condena.

Porque la buena amistad también es amor.

Asombro de lo sombrío

Memoria AMIA

Sólo el amor - Silvio Rodríguez

Aves migrantes

Registrados... y publicados, además.

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Feria del Libro de Jerusalem - 2013

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Café literario - Centro de convenciones de Jerusalem

Acto de fe

Necesito perdonar a los que te odiaron y ofendieron a vos. Ya cargo demasiado odio contra los que dijeron que me amaban a mí.

Irse muriendo (lástima que el reportaje sea de Víctor Hugo Morales)

Hubo algo de eso de quedarse petrificado, cuando vi este video. Así, petrificado como en las películas en las que el protagonista se mira al espejo y aparece otro, que también es él o un calco de él o él es ese otro al que mira y lo mira, en un espejo que no tiene vueltas. Y realmente me agarré tal trauma de verme ahí a los dieciseis años, con la cara de otro que repetía lo que yo dije tal y como yo lo dije cuarenta años antes, que me superó el ataque de sollozos de esos que uno no mide. Cómo habrá sido, que mi asistente entró corriendo asustado, preguntándome si estaba teniendo un infarto. A mi edad, haber sido ese pendejo y ser este hombre, es un descubrimiento pavoroso, porque sé, fehacientemente, que morí en alguna parte del trayecto.

Poema 2



"Empapado de abejas
en el viento asediado de vacío
vivo como una rama,
y en medio de enemigos sonrientes
mis manos tejen la leyenda,
crean el mundo espléndido,
esa vela tendida."

Julio Cortázar

Mis viejos libros, cuando usaba otro seudónimo y ganaba concursos.

Mis viejos libros, cuando usaba otro seudónimo y ganaba concursos.
1a. edición - bilingüe