En presencia de D.os

Estamos en el punto ese tan temido en que son ellos o soy yo.

Y yo soy yo. Y ellos tienen que adaptarse a eso, con sus odios modestos y rabiosos, plagados de conversaciones de camastros y de insultos mordidos.

En esta profesión no existen los tutía.

O son ellos o soy yo. No hay medias tintas entre las jerarquías como el dolor extremo no tiene medias tintas ni hay medias tintas en ninguna tortura que quizás les toque resistir, como me tocó a mí, antes que a ellos.

Se han puesto diametrales y sórdidos.

Ahora somos dos polos que resisten.

Me siento Hulk , carajo.

Que estoy solo desde el lado que salva de la cuerda y tengo en el abismo setecientos monos que cuelgan y que encima, se pelean los unos con los otros.
Decido matar a los más revoltosos.

Les apunto de a uno.

Pac.

De a uno, por si el de más abajo se arrepiente.

Pac.

De a uno, por si el de más abajo reflexiona.

Pac.

De a uno, por si alguien entiende que si un comando no confía en su camarada y lo deshonra, se deshonra a sí mismo.

“No cagues a tu prójimo porque él te salvará la vida” debería ser el segundo mandamiento de la guerra considerando que el primero es: confía tu vida al Dios de los Ejércitos, que él te salvará si está mirando.

Pac.
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