Ibhuloho

Ella se puso vocación de África
porque lo escuchó amar
con voces sahauries
con el eco profundo del tam tam
sabana y hombre en el mismo símbolo
devastado de ébanos
crucial y carbonífero como una piedra lágrima
que se tiñe de sangre.


Ella se pintó el rostro.


Se destiñó los ojos sobre ese mapa negro
con todos los colores de las guerras humanas
tan femenina y verde como un óvulo
que sobre el viento busca la flor que no lo espera.


África es un proyecto de ternura
un pan inacabado
una roca domada que no nació diamante y nació río
un eco de legiones salvajes que retumban
su corazón de bestia larga y ágil,
un grito hacia lo hondo
un manantial de especies 
lo terrible.
Y todo se levanta como un verdor oceánico
de pintura de guerra y mapamundi.


África es como ella.
La tierra en pie de amor y en pie de sangre.


Guerrera, virginal aunque gastada,
dolorosa
naciente,
introspectiva,
insensata, inocente, y aunque a veces feroz,


insospechada.

Chocolate bombón