Pasajero sin tren que vaya al Congo


Me siento impúber hoy, inestrenado,
informalmente mal envejecido
como esta forma de volar sin aire.


Ignorante de todo y casi tímido
el labio de mi sombra talla un pájaro
encerrado en la jaula de un altillo.


El labio de mi sombra apenas vuela
sobre la luz de sal en que me miro,
haciéndote piruetas claroscuras
con vocación de clown sin oficio.


Es esta fiera parca, gris,sencilla
que aliviaste de todos sus castigos
y come de tu mano y habla y muerde
y se mira en tus ojos y ve un niño
el que quisiera ser un poco mago
en la carpa sonora de tu virtuo
y que sanara la varita rota
para cambiar de un toque los destinos.


Pero no tengo magia extraterrestre
ni sé curar con reiki ni aterrizo
desde una nave madre ni recuerdo
que alguien dijera que también soy índigo.


Igual me quedo como un perro manso
rascándome las pulgas del ombligo
tratando de colarte las estrellas
debajo de la falda del vestido
mientras espero, siempre a tu costado
qué hará Dios con tu amor...y con el mío.
2 comentarios

Chocolate bombón