Apendicitis crónicas (las páginas colgantes)

Teoría de la prosa -irresponsabilidad del verso -imaginación del ensayo -incertidumbre de la reflexión

De las cartas cerradas y otras incoherencias (toma VIII)





Contrarreflejo

Alguna vez fui un ruiseñor de plástico o un caballo de arena. Las ruinas de un templo sin dioses ni devotos que el desierto enterró por inservible y una gota de agua que se seca encima de una piedra calcinada. Se evapora y ya está.
Así mi infancia.

Una anécdota quieta en la contratapa que alguien le arrancó al libro de la vida. Una pavesa que no tuvo pabilo. Un rato de pasión entre dos sombras que jamás se vieron en la oscuridad.

Así mi infancia.

Una dulce migración de historias no protagonizadas y un canto a la deriva dentro de un caracol roto y desde el que se escapa el sonido del mar.

Igual soy mis ganas de vivir, aferrado a mí mismo como este huérfano que soy. No me dejo morir por mi conmigo ni que me mate a plazos para ayudar a que me tengan pena. No ando de suicida suicidándome sin suicidarme nunca por si acaso no vea el resultado que mis notas póstumas causan sobre la mesa de los otros.

Me gusta lo rotundo, lo que existe, lo que mantiene siempre el mismo status de cosa que sostiene. He visto tanta muerte que me aferro desesperadamente a honrar la vida.

Así mi madurez.

Un pensador de piedra que guarda en sí el corazón de sus caballos antes de que se disgregue la voz del ruiseñor clavado por la espina del silencio.

(De: Poiesis)

4 comentarios:

  1. El mejor auto de fe que he leído.

    Ahora sí que floreces poesía, Gavrí, como si enraizara el árbol de tu vida.


    Un abrazo

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    1. Digo lo mismo que ya dije en el otro lado, solamente que más poéticamente.

      Gracias Manolo

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  2. Igual soy mis ganas de vivir, aferrado a mí mismo como este huérfano que soy. No me dejo morir por mi conmigo ni que me mate a plazos para ayudar a que me tengan pena. No ando de suicida suicidándome sin suicidarme nunca por si acaso no vea el resultado que mis notas póstumas causan sobre la mesa de los otros./Hermoso,que buen texto,hermosa poesía

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    1. Es como me veo. No sé si como soy pero sí como me siento y como me veo.

      Lehit, Sarito

      Eliminar

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Necesito perdonar a los que te odiaron y ofendieron a vos. Ya cargo demasiado odio contra los que dijeron que me amaban a mí.

Irse muriendo (lástima que el reportaje sea de Víctor Hugo Morales)

Hubo algo de eso de quedarse petrificado, cuando vi este video. Así, petrificado como en las películas en las que el protagonista se mira al espejo y aparece otro, que también es él o un calco de él o él es ese otro al que mira y lo mira, en un espejo que no tiene vueltas. Y realmente me agarré tal trauma de verme ahí a los dieciseis años, con la cara de otro que repetía lo que yo dije tal y como yo lo dije cuarenta años antes, que me superó el ataque de sollozos de esos que uno no mide. Cómo habrá sido, que mi asistente entró corriendo asustado, preguntándome si estaba teniendo un infarto. A mi edad, haber sido ese pendejo y ser este hombre, es un descubrimiento pavoroso, porque sé, fehacientemente, que morí en alguna parte del trayecto.

Poema 2



"Empapado de abejas
en el viento asediado de vacío
vivo como una rama,
y en medio de enemigos sonrientes
mis manos tejen la leyenda,
crean el mundo espléndido,
esa vela tendida."

Julio Cortázar

Mis viejos libros, cuando usaba otro seudónimo y ganaba concursos.

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edición bilingüe 1a. edición