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De las cartas cerradas y otras incoherencias (toma X)

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La fragancia de flor

Seguramente despertó un día de edredones doblados y papeles dispersos que me olvidé encima de sus pechos.

Huí mientras ella dormía y en mi huída, abandoné papeles por los que no supe nunca regresar. Cuando ella despertó, yo era una sombra y el sonido lejano de un tren se ponía en marcha, como parte la vida.

Desaparecimos uno para el otro igual que las cosas quemadas. Una mano de viento se ocupó de nosotros como astillas que vuelan a rincones donde nadie preguntará por ellas.

Los dos vaciamos con cosas nuestros bolsillos llenos y ahora sé que hay codicia en los ojos de otros cuando la observan caminar entre la nieve de las fotos antiguas. Y en mis ojos también, hay una muda y contemplativa codicia dulce, ceñida, lejos de toda periferia.

Ella se cambió el nombre.
Yo también, como siempre. No le duran los nombres a mi vida.

A veces, cuando tengo más tiempo, sobre todo durante las altas madrugadas, entro al hábito de su melancolía y empiezo desde el fondo, como si pudiera pasar las manos por sus monedas mágicas y me quedo ahí, pasando los dedos por sus monedas mágicas sin saber si la maga me ve, porque solamente percibo su hálito en esa habitación y no sé si escucho el corazón de sus pájaros o el suyo.

No es el mío, porque yo no tengo corazón.

Algo así me pasa. Es muy raro lo que me pasa.  Y no querer evitarlo es lo más absurdo del ensueño. Me dejo estar en él como si por fin alguien hubiera llegado a consolarme.

(De: Poiesis)


12 comentarios:

  1. Gavri, hay amores que nunca abandonan nuestra melancolía. A este texto no le falta ni le sobra nada, es perfecto y doloroso y hermoso, un abrazo.

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  2. Es un poco eso de que la vida te muestra una oportunidad que sabés que está vetado aprovechar. Te alegrás de que la vida te la haya dado y la conservás en tu corazón, como se conserva un camafeo.

    Tanto tiempo sin verte, Mati. La vida se nos hace dispar y andamos cada uno en lo suyo, pero quiero decirte que me dio un alegrón saber de vos.

    Lehit

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  3. el amor, encontrarlo... dejarlo partir... es verdad que a este texto no le sobra ni le falta nada y me ha hecho recordar a esa persona que un día quedo entre edredones doblados y no he conseguido olvidar....
    Pero si tienes corazón... de eso estoy segura...

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    1. En este caso, encontrarlo e irse, Marieta. Siempre irse. De todos lados irse, una y otra vez, como si uno coleccionara solamente arregostos.

      Irse es una forma de no corresponder o de no poder corresponder y ser consciente de ese hecho, que en el fondo, es lo más doloroso. Ser una especie de rey Midas, pero del corazón.

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  4. Gavrí, no importa que sepas de antemano que eso esté vedado, eso que sentiste no te lo quita nadie y cuando vuelve, con su melancolía, su nostalgia, no se debe evitar porque al estar allí adentro, te dice sí, claro que tenés un corazón... y cómo.
    Bello y sensible texto.
    Saludos.

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    1. Lo que pasa es que el texto va de la codicia de lo que no pudo ni podrá ser, Mirel.

      Dicho en buen romance: es uno el pelotudo que no sabe como franquear sus propias puertas, así que huye por las ventanas de la vida con su colección de sabores que no degustará porque no son para él. Solamente sabe que los tiene en su morral. A veces, ese tesoro alcanza para seguir viviendo.

      Todâ

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  5. De tanto en tanto coincidimos, eso es lo importante, gracias por tus palabras, siempre es un gusto leerte y debatir y aprender, abrazo.

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  6. Ya tendremos tiempo de volver a charlar largo y tendido, Mati. De vez en cuando afloja la presión, aunque a veces nos parezca que eso no sucede nunca.

    Abrazo para vos también

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  7. Con un latido de corazón estuve a punto de derribarlo todo.

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  8. Yo también puedo ser romántico, iafâ...aunque sea a mi modo ¿eh?

    Cuidado...hay que cuidar a esa cabañita de sueños. Nada de derribarla.

    Lehitraot

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  9. si escribirás lo que vivís,que leo los comentarios y son una continuación del texto,tristemente bueno ,cómo casi todos,porque en algunos he sonreido,

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    1. Me alegra que te gusten estas expresiones. No son más que la verdad.

      Todâ

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Hubo algo de eso de quedarse petrificado, cuando vi este video. Así, petrificado como en las películas en las que el protagonista se mira al espejo y aparece otro, que también es él o un calco de él o él es ese otro al que mira y lo mira, en un espejo que no tiene vueltas. Y realmente me agarré tal trauma de verme ahí a los dieciseis años, con la cara de otro que repetía lo que yo dije tal y como yo lo dije cuarenta años antes, que me superó el ataque de sollozos de esos que uno no mide. Cómo habrá sido, que mi asistente entró corriendo asustado, preguntándome si estaba teniendo un infarto. A mi edad, haber sido ese pendejo y ser este hombre, es un descubrimiento pavoroso, porque sé, fehacientemente, que morí en alguna parte del trayecto.

Poema 2



"Empapado de abejas
en el viento asediado de vacío
vivo como una rama,
y en medio de enemigos sonrientes
mis manos tejen la leyenda,
crean el mundo espléndido,
esa vela tendida."

Julio Cortázar

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1a. edición - bilingüe