Apendicitis crónicas (las páginas colgantes)

Teoría de la prosa -irresponsabilidad del verso -imaginación del ensayo -incertidumbre de la reflexión

Territorio terrible



Mi hija, a pesar de llamarse Paloma (símbolo de la paz), es de temer. Su “pájaro de seda” es de temer, porque si se le ocurre, ya te corta o ya te ahorca, con la seda que le puebla las alas.

En resumen, se plantó con esas desmesuras de agua con las que se expresan los tsunamis (y a veces los piscianos) y en tres o cuatro movidas de ajedrez, ordenó el mundo, aunque antes gritó ¿tu padre?¡pues te voy a enseñar quién es tu padre!

Paloma tiene un hermano mellizo con el que no consigo, aún, la armonía.

Paloma es paciente, voluntariosa, tiene cosas extremas aunque las vuelca en dos o tres palabras contundentes que hacen callar al resto de los hombres. Incluso a mí.

Mi hija es un “arte de magia”.

Y como es analista y su espacio de fuga es cibernético, hizo valer sus dogmas.

Hace tiempo que Paloma tiene todas mis contraseñas de sollozo. O sea, tiene todas mis contraseñas: las del blog, las del perfil. Mis claves, en resumen. Y debo decir que se las ganó a pulso por sí misma. Y que si, a pesar de ganárselas, yo no se las hubiera dado, seguro que ella ya se haría con ellas, con sus métodos de hacerse con las cosas.

En la pantalla, entonces, apareció youtube, mientras Paloma obligaba a su hermano la permanencia frente al monitor (como a aquel de La Naranja Mecánica).

Y por si fuera poco ya, tener ahí a su hermano, dominado por su frondosa emocionalidad que se vuelve letal si está mal atendida, tradujo, mientras reproducía, los videos (o los poemas de los videos, para ser más exactos) insertando el bocadillo de: “el que dice estas cosas es tu padre”.

Luego, todo fue un gran silencio.

Ella se dedicó a subir cosas al perfil (al mío, ya que tiene las claves no las desperdicia).

Yo supe que soy absolutamente incapaz de cambiar una contraseña que le haya confiado a mi hija.



Story by Silence





Sólo intento que hables,
que no pierdas tu vocación de casa,
tu vocación de albergue con ventanas al sol.

A veces,
estás sellada lo mismo que una tumba a la que nadie atiende

(ya te veo los cabellos en llamas por el verbo que uso)

¿a la que nadie acude ni escucha
ni le llora sobre su corazón?

Sólo intento que hables
que no pierdas tu vocación de casa albergadora,
tu dimensión que canta,
tu multiplicación de horror vacui sobrepoblada de esencia y adjetivo,
tu realidad virtual que depende de los cortes de luz

- no de tu luz, aunque tu luz titila -

¿qué le pasa a tu luz?

Sólo intento que hables aunque sea, de vez en vez, a veces,
de vez en cuando
de cuando en cuando a veces

intento que no pierdas tu vocación de casa
que vuelvas a tu mundo
que no te pierdas en el largo viaje en el que todos nos perdemos siempre

porque es penoso y largo el universo
que no tiene palabras.

Sólo intento que hables desde el silencio escrito
que escribir el silencio es todo un arte,
un arte que difiere del silencio que todos conocemos por silencio.

Yo ya no quiero ser un guardián de faro
que espera por un barco que no llega.

Quiero verte encallada en las palabras como un coral despierto,
como un idioma insólito,
como un hecho de la profundidad del alma humana.

Sólo intento que hables de tu larga vocación de albergue
para que vuelvan las botellas al mar de este silencio.

Esas botellas de tiempos de vacío
donde coleccionaste las palabras.





Los gritos de la oscuridad





Cualquier fundamentalismo es una enfermedad ruin. Muy ruin. Es una enfermedad que empieza en el corazón, comiéndose las buenas cosas que te hacen aún parte de Dios. 

Una vez que te comió los ideales y está segura de que ya no tenés más de los tuyos genuinos, la enfermedad sube al cerebro y lo licúa. Es una enfermedad que produce una necrosis cerebral licuefactiva, una especie de encefalitis rábica. Te vuelve un queso el cerebro. Un queso de esos llenos de agujeritos, porque precisa esos agujeritos que produjo la licuefacción para meter sus gérmenes y que se vuelvan gordos. Sus gérmenes son sus ideas. En el cerebro agujereado que te producen los fundamentalismos, se introducen todas esas ideas que, durante la parte de encefalitis rábica, te hacen actuar como un delirante que, alucinado e incapaz de desarrollar pensamiento lógico, sólo responde a las consignas con las que le llenaron los agujeros de su encéfalo.

Un fundamentalista, en cualquier sentido y por cualquier idea de las muchas que hay, es un fanático, un tipo que primero fue desprogramado de su esencia para volver a ser programado con esa otra. No es ni más ni menos que un robot que obedece los caprichos de ese bicho que le agujereó el cerebro para hacer sus nidos.

Por supuesto, en la parte rábica está implícita la ceguera total. 

La enfermedad tiene la capacidad de proyectar desde ese cerebro licuado y agujereado, películas que crea con el fin de que el ya “programado” obedezca a la distorsión de la realidad.

Es como una especie de viaje de esos que te provocan algunas drogas de diseño que se usan en la guerra química. O podría ser también un “delirium tremens” en el que el afectado por el fundamentalismo, ve solamente enemigos. Hasta los que intentan razonar son bichos horrorosos a los que no hay que escuchar y hay que destruir sin más, porque sí, porque quieren razonar con un cerebro licuado y ocupado por una enfermedad cuyo único objetivo es destruir a todo aquello que no es ella. 

La ceguera es una instancia atroz.

Llega cuando el cerebro ya no tiene retorno, está completamente carcomido y solamente responde a las películas que la enfermedad proyecta dentro de sus ojos sin mirada. 

Es imposible hablar con un fanático porque su discurso es circular. Se aferra solamente a esa circularidad, desesperadamente, porque es lo único que le ha quedado en pie dentro del cráneo: lo que la enfermedad le instaló.

Cuando se pierde la capacidad de analizar. Cuando se habla sin escuchar. Cuando la única idea es la nuestra y el resto no sólo no vale la pena de ser oída, sino que además debe destruirse. Cuando la ignorancia se trepa a la razón y se erige en “la razón”. Cuando creemos que sabemos de qué hablamos y solamente repetimos las consignas que la enfermedad metió en los agujeros del cerebro ese del que se encargó de privarnos primero, estamos perdidos.

Y mientras los que piensan que sus ideas son las únicas ciertas, las únicas que deben existir y luchan unos contra los otros a mansalva por imponerse, también a mansalva y unos a otros sus creencias, hay una masa acrítica y anómica, que parasita anencefálica y acárdica, los agujeros de su propia molicie.

Cuando el fundamentalismo de cualquier signo ha coptado a grandes mayorías y cuando la molicie ha coptado al resto de las grandes mayorías, tenemos lo que hoy se conoce como “la Humanidad”.


 (De: Hijos de tierras áridas)

Como un río



Hay días en que mis hombres vienen a golpear la puerta de la habitación en que me hospedo. Llegan y golpean diciendo: “Jefe, jefe ¿jefe, está bien?”

Se preocupan frente a mi impuntualidad porque no estoy para encabezar las acciones del día antes que cualquiera de ellos. Cuando están todos y tienen que esperarme, ocurre eso. Una pequeña comisión golpea mi puerta, primero suavecito y cada vez más enérgicamente, preguntando: “Jefe, jefe ¿está ahí? ¿Está bien, jefe?”

Hace un tiempo que sucede seguido. 

Ellos lo atribuyen al desgaste físico que tengo y del que nunca termino de recuperarme. Pero no es lo que ellos creen lo que pasa. Es otra cosa, sobre la que no consigo el control.

Los sueños me atrapan, me envuelven en una telaraña espesísima y llena de imágenes. 
Los sueños me secuestran como si me introdujeran en desesperantes películas de acción horrorosa en las que me fue otorgado el protagónico. Me resulta imposible deshacerme de los sueños, salir de esa vorágine, nadar hacia las costas de la vigilia. 

Los sueños me atrapan como a un pez boquiabierto en un trasmallo y cuanto más lucho por salir, más me hundo en ellos, más me enredo en ellos, más ellos me poseen.

No sé si no era preferible el ancho insomnio a esta fecundidad de pesadillas que se han vuelto mucho más pesadillas que las que siempre tuve. De las otras, si luchaba, emergía. De estas, me es imposible y aunque lo consiga durante un segundo de conciencia, estos sueños tienen manos que me sujetan y me sumergen una y otra vez.

Cuando caigo en estos estados siento que soy una choza deshabitada a través de la que corre un río. El río sólo corre, cruzando el interior desguarnecido de la choza de cañas, pero no se la lleva, no la derrumba, no la arrasa ni en sus momentos de crecida y turbulencia. No la arranca del borde del pantano. Sólo corre. El río sólo corre a través del vacío de la choza. 

El río sólo corre. La choza sigue en pie.

(De: Hijos de tierras áridas)


Canon de belleza



En una noche en la cual estoy solo y en una noche en la cuál escribo, recuerdo desde el sur a una mujer. Recuerdo desde el sur a una mujer bonita que era ya bonita antes de que yo escribiera sobre ella y que será bonita aún cuando yo cese de escribir, completamente cese de escribir no ya de ella, sino de nada más.

Esta mujer que rememoro y sobre la que escribo, tenía esas bellezas espumosas, casi descontroladas, como son la de la leche cuando hierve o la de la cerveza, cuando no respeta los límites del vaso y mana a su capricho por estar congelada.

Era una mujer como podría ser un arrebato, un trueno a la deriva dentro de una tormenta que no han registrado los satélites o un torrente de los primeros de la primavera, cuando el sol vuelve agua al hielo tímido para que al madurar, se haga feroz.

Era una mujer incipiente. Quería ser una mujer y era mujer, pero no lo sabía y entonces buscaba ser mujer, extralimitando sus vientos solares para, después, transformarse en la cara oculta de la luna y desaparecer en el cósmico espacio del silencio.

Yo siempre fui de tierra porque estoy destinado a no ser otra cosa. No pretendo ninguna astralidad ni lejanas y dulces divagaciones regidas por larguísimos ciclos planetarios.
Yo siempre fui de tierra, como un metal o como una madera, todo raíz anclada en lo profundo de la fertilidad y oyendo a los acuíferos ocultos y a todos los temblores.

A veces, ella llegaba a mí como un gran mar hecho de olas que acuñaban gaviotas y dragones y cuando golpeaba contra mis viejas escolleras terrestres, mutaba ese gran mar en caracola que lo absorbía entero y lo guardaba como un único mundo de rumor.

Era como una caja de guardar. Esa mujer era como una caja de guardar. Era bonita, repujada, mística, lo mismo que una caja de guardar en la que nadie nunca guardó nada que valiera la pena considerar tesoro.

Como mi único bien es la palabra, un día le ofrecí mis palabras terrestres, sabedoras de acuíferos secretos y de seísmos hechos de asesinos y brújulas que nadie ha reclamado una vez extraviadas.
 
Ella guardó retazos de mi mundo. Los guardó sin decirlo y fuimos un camino que se aleja hacia puntos contrarios, suavemente, siguiendo cada uno su propio cardinal.

No sé si comprendió que su belleza no estaba en la belleza. Que su mayor belleza era su contradicción incorregible como son las bellezas de las niñas que no han desarrollado sus artes de mujer. Esas niñas que no se han vuelto malas ni inexplicables todavía y aún guardan el rumor del mar dentro de su corazón, como en una caracola del silencio.

Como en una bellísima caja de guardar.


Ratas que cazan gatos (Leer con atención)





Asombradísimo y risueño, le comentaba a Morgana que había recibido un correo extemporáneo, enviado por una "editorial" que se hace llamar "Ediciones Mouse" con el cuál intentaban (o intentan además de a mí) tentar a "escritores noveles de España" (dirigido a mí el correo ya fallaba por su base) con la siguiente propuesta que paso a transcribir desde mi correo personal:


de:

Ediciones Mouse <infomouse74@gmail.com>
para:gabrielakhenazi@gmail.com
fecha:5 de diciembre de 2016, 3:44
asunto:Queremos publicar tus escritos en librerías si vives en España.Te lo financiamos.
enviado por:gmail.com
firmado por:gmail.com
cifrado:Estándar (TLS) Más información


Queremos publicar tus escritos en librerías si vives en España.Te lo financiamos.



Estimado autor,desde ediciones Mouse te damos la bienvenida y nos es grato comunicarte que publicamos tus escritos en formato físico y digital de manera convencional, sin que debas pagar nada. Nosotros corremos con todos los gastos de edición y distribución en librerías.

Después de valorar tus escritos en  Internet pensamos y apostamos que pueden tener interés ante los libreros y lectores.

Ediciones Mouse es una editorial tradicional.Nuestra metodología consiste en observar a escritores de toda índole y de cualquier género literario que publique sus escritos en la redes sociales,blogs,wattpad,etc. .Somos unos cazatalentos cuyo objetivo es enviar a librerías los escritos de aquellos escritores noveles que no tienen ninguna ayuda ni pueden costearse la financiación de una publicación o bien han pasado desapercibidos en el ámbito editorial.

Contamos con un equipo de profesionales y colaboradores en distintos sectores del mundo editorial, al corriente de todo lo que se comenta en el ámbito literario. Durante meses venimos observando su trabajo y vemos potencial en sus escritos. Por eso confiamos en su obra.

La única condición, que su manuscrito sea inédito.

Nuestra labor como editorial consiste en la corrección de texto, diseño de portada,maquetación, isbn,gestión de la firma de libros en tu presentación en sociedad de usted como escritor y de su obra en su ciudad, distribución en librerías, portales de internet, etc.

Lo planificamos, nos encargamos y gestionamos todo. Nuestro lema es fomentar la literatura y a escritores noveles de España para entretener a nuestros lectores y potenciar la lectura en nuestro país.

Por favor, si está interesado para formalizar nuestro compromiso y redactarle el contrato de edición de su libro necesitamos nos envíe sus datos personales, manuscrito completo en un solo archivo de word, biografía, sinopsis del libro y fotografía.

Visita nuestra web.



Hace pocos días el 9 de noviembre comenzamos publicando nuestro primer escritor Francisco José "Frío en los pies" en la biblioteca de A Coruna donde hubo lleno absoluto y el acto fue todo un éxito.

Visita la web de la biblioteca de A Coruna donde se celebró la presentación del libro  https://twitter.com/bibcoruna/status/796415173858885644?s=09



Atentamente:

Irene González.




Por supuesto, como dije, estuve chanceando con Morgana un rato acerca de esto y diciéndole que les iba a contestar a mi modo. Nos reímos un rato de las faltas de ortografía, de los errores de sintaxis en la "presentación" de la "editorial" a partir de la pestaña "Quienes somos", que debe tener toda página "seria" que se "precie" y de lo desastrosamente redactado del mail de invitación a editar con ellos y terminé, entre risa y risa, por darles esta respuesta:





Estimada Irene González


           De mi consideración:



Me dirijo a Ud. ya que es Ud la que firma el mail que se me ha enviado desde Ediciones Mouse con una propuesta editorial y con una serie de explicaciones sobre el funcionamiento de la empresa que representa.


Si algo de lo que dicen ustedes fuera verídico, un mail dirigido a mí no tendría razón de ser por las siguientes cuestiones que paso a enumerar:


- La editorial plantea que su búsqueda se centra en escritores residentes en España.
Ergo ¿por qué mandarle la propuesta a uno que vive en Kenya y que ni siquiera es español?




- La editorial plantea que ha observado el blog del escritor en cuestión (en este caso yo) y que durante muchos meses "ha monitoreado sus escritos"
¿No advirtieron los encargados de este menester, por ventura, que no soy ni español ni novel? Yo revisaría mi equipo de lectura o, por lo menos, si en realidad este equipo encargado del monitoreo entiende lo que lee.



Y para no abrumarla con más detalles, paso a sugerirle que corrijan la palabra "descanzo" que figura en el párrafo que paso a citar y también el error de concordancia en el tratamiento de las personas; o las tutean o las tratan de usted, pero no las dos cosas en la misma frase. Dígaselo de mi parte a su equipo de profesionales altamente cualificados:


"Somos una Editorial tradicional, constituida por profesionales altamente cualificados. Jamás harás ninguna inversión económica en la publicación de su libro. Apostamos por su idea y también por usted como escritor. Ahora bien, no se equivoque, no es un camino facil, tendrás que trabajar mucho y muy duro para conseguir tus objetivos; al igual que a nosotros nos corresponde trabajar sin descanzo para cumplir el nuestro que es vender, vender y vender tu libro. No buscamos amigos y sí escritores con un gran potencial de ventas, pero si en el proceso nos encontramos un amigo bienvenido seas.­"(sic)

Atte (y "como amigo" con un poco más de experiencia en el rubro)

Gabriel Akhenazi





 Me permito transcribir todo ésto para que otros escritores menos experimentados que este que suscribe, no caigan en trampas de esta índole. Hay mucha gente sin escrúpulos por la Red, intentando lucrar a cómo dé lugar con la ilusión de tanto y tanto autor que quizás, incluso por sus propias deficiencias literarias, no advierta los errores de los que está plagada la extravagante propuesta editorial. Errores de todo tipo, que invalidan cualquier seriedad que estas personas inescrupulosas intenten acometer para alzarse con el manuscrito o lo que sea, de cualquier autor que cacen en su trampa.


Vista la desesperación por publicar que tienen la mayoría de los autores "interneteros", mi consejo sería que se busquen editoriales a las que, aunque tengan que pagarles, les ofrezcan un buen plantel de correctores gramaticales y de estilo, un buen plantel de maquetadores y un buen plantel de diseñadores gráficos.

Todo eso tiene un costo, pero es mucho más costoso hacerse cargo de que se ha sido estafado por propuestas como las de Ediciones Mouse.

















Chocolate bombón

Participan en este sitio sólo escasas mentes amplias

En tu cuarto hay un pájaro (de Pájaros de Ionit)

Un video de Mirella Santoro

SER ISRAELÍ ES UN ORGULLO, JAMÁS UNA VERGÜENZA

Sencillamente saber lo que se es. Sencillamente saber lo que se hace. A pesar del mundo, saber lo que se es y saber lo que se hace, en el orgullo del silencio.

Valor de la palabra

Hombres dignos de buscan. Por favor, dar un paso adelante.

No a mi costado. En mí.

Poema de Morgana de Palacios - Videomontaje de Isabel Reyes

Historia viva - ¿Tanto van a chillar por un spot publicitario?

Las Malvinas fueron, son y serán argentinas mientras haya un argentino para nombrarlas.
El hundimiento del buque escuela Crucero Ara General Belgrano, fue un crimen de guerra que aún continúa sin condena.

Porque la buena amistad también es amor.

Asombro de lo sombrío

Memoria AMIA

Sólo el amor - Silvio Rodríguez

Aves migrantes

Registrados... y publicados, además.

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Feria del Libro de Jerusalem - 2013

Feria del Libro de Jerusalem - 2013
Café literario - Centro de convenciones de Jerusalem

Acto de fe

Necesito perdonar a los que te odiaron y ofendieron a vos. Ya cargo demasiado odio contra los que dijeron que me amaban a mí.

Irse muriendo (lástima que el reportaje sea de Víctor Hugo Morales)

Hubo algo de eso de quedarse petrificado, cuando vi este video. Así, petrificado como en las películas en las que el protagonista se mira al espejo y aparece otro, que también es él o un calco de él o él es ese otro al que mira y lo mira, en un espejo que no tiene vueltas. Y realmente me agarré tal trauma de verme ahí a los dieciseis años, con la cara de otro que repetía lo que yo dije tal y como yo lo dije cuarenta años antes, que me superó el ataque de sollozos de esos que uno no mide. Cómo habrá sido, que mi asistente entró corriendo asustado, preguntándome si estaba teniendo un infarto. A mi edad, haber sido ese pendejo y ser este hombre, es un descubrimiento pavoroso, porque sé, fehacientemente, que morí en alguna parte del trayecto.

Mis viejos libros, cuando usaba otro seudónimo y ganaba concursos.

Mis viejos libros, cuando usaba otro seudónimo y ganaba concursos.
edición bilingüe 1a. edición

and...me

and...me
Porque todos los cuervos alguna vez fuimos solamente pichones y durante cuarenta días volamos debajo del diluvio yendo y viniendo de la tormenta al Arca, los laureles siempre se los llevan las palomas.