Inconsistencia




Fatal sin piel ni huesos
la vida es esa huella que un descalzo ha dejado
aporreada de sol, negra de aurora,
sangre desde la sangre
derramada y molida,
pequeña como el huevo
en que agoniza un pájaro sin alas y sin canto.

La vida se ha olvidado del reloj y la lumbre
ha sido una serpiente
un manantial podrido
tan frágil como un cuenco de porcelana roto
del que se escapa el agua.

Vago a pie por tu nombre que no quiso nombrarse.
Vago a pie por tu sueño que no quiso soñarse.
Vago a pie por mi mundo, inoportuno, estéril
pensándome en la culpa de este decir “no quiero”.

Quedamos sin mirarnos como dos cosas rotas
que se buscan los ojos que nadie les ha dado.

La vida es esa cuerda
con que se ahorca, inerme, un poco de futuro
y se ha herido de pronto
y se ha muerto de pronto
y me veo llorando con la careta ajada
en un tiempo prestado y abismalmente solo
sobre dos zapatitos de silencio.


Chocolate bombón