Adioses sin regresos - 18/02/2017.



Las tristes fechas patrias


Nunca supe por qué, en nosotros,
habitaba un suicidio.

Entre nosotros habitaba un suicidio compartido.

Queríamos morir a nuestro modo,
irremediablemente a nuestro modo y en nuestra propia ley.

Y sin embargo, era un absurdo personal el ser suicida.
Y un reclamo tenaz: Nunca te mueras.

El tiempo de vivir, se llevó por delante cada causa.

Sólo te diste vuelta.

El nunca más
fue solamente un acto en la costumbre.






Publicar un comentario

Chocolate bombón