Story by Silence





Sólo intento que hables,
que no pierdas tu vocación de casa,
tu vocación de albergue con ventanas al sol.

A veces,
estás sellada lo mismo que una tumba a la que nadie atiende

(ya te veo los cabellos en llamas por el verbo que uso)

¿a la que nadie acude ni escucha
ni le llora sobre su corazón?

Sólo intento que hables
que no pierdas tu vocación de casa albergadora,
tu dimensión que canta,
tu multiplicación de horror vacui sobrepoblada de esencia y adjetivo,
tu realidad virtual que depende de los cortes de luz

- no de tu luz, aunque tu luz titila -

¿qué le pasa a tu luz?

Sólo intento que hables aunque sea, de vez en vez, a veces,
de vez en cuando
de cuando en cuando a veces

intento que no pierdas tu vocación de casa
que vuelvas a tu mundo
que no te pierdas en el largo viaje en el que todos nos perdemos siempre

porque es penoso y largo el universo
que no tiene palabras.

Sólo intento que hables desde el silencio escrito
que escribir el silencio es todo un arte,
un arte que difiere del silencio que todos conocemos por silencio.

Yo ya no quiero ser un guardián de faro
que espera por un barco que no llega.

Quiero verte encallada en las palabras como un coral despierto,
como un idioma insólito,
como un hecho de la profundidad del alma humana.

Sólo intento que hables de tu larga vocación de albergue
para que vuelvan las botellas al mar de este silencio.

Esas botellas de tiempos de vacío
donde coleccionaste las palabras.





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