Apendicitis crónicas (las páginas colgantes)

Teoría de la prosa -irresponsabilidad del verso -imaginación del ensayo -incertidumbre de la reflexión

Historias momentáneas


El niño murió un lunes.

Muchos dijeron entonces que con una muerte en el principio, aquella no sería una buena semana y decidieron permanecer en sus literas del hospital, inmóviles, inaparentes, disimulados, por si acaso la muerte iba a quedarse toda el tiempo en los corredores, eligiendo moribundos para llevarse. Prefirieron los catres, para no hallar la cara de la muerte si caminaban por el edificio o intentaban salir buscando algo de luz, aquellos que ya podían volver a combatir.

En el pueblo, nadie supo que el niño había muerto.

Ni siquiera notaron su ausencia los otros niños del páramo que alguna vez jugaron con él y con su perro.


Los huérfanos del páramo eran como minúsculas aves migratorias. Duraba una temporada. Luego desaparecían. Al tiempo, aparecían otros iguales a los anteriores aún a pesar de sus diferencias. Por eso nadie notaba si faltaba alguno de los primeros o sobraba alguno de los últimos. Todos acababan deshilándose en el viento, como sus voces agudas se deshilaban en las tardes, cuando las piedras se enfriaban totalmente y los cercanos estruendos de la guerra sonaban bajo el horizonte abovedado y lúgubre.

El perro, sin embargo, fue notado por todos.

Se estableció en las puertas de Hospital de Sangre, a un costado para no estorbar ni ser estorbado, para mirar sin ser mirado, esperando.

Alguna mano aproximó a su hocico una escudilla con comida para enfermos y un tazón con agua. El perro no se alimentó.

Al niño, alguien lo llevó en brazos, porque ya no tenía fuerzas para andar. Alguien lo puso allí, en el mismo jergón en el que murió días después porque la vida le resultaba un gran esfuerzo. Murió, en la misma forma titilante en que se apaga un cirio expuesto a un golpe de aire repentino.

(De: La muerte desde el páramo- ed. 2012)


Imagen: Álbum de la tropa


4 comentarios:

  1. A este tipo de cosas se les llama "daños colaterales". El mundo está lleno de húerfanos de guerra con peor o mejor suerte que la del niño del relato.

    Y ahí están, los niños y las guerras. Nada cambia.

    Todâ rabâ, Andrea

    ResponderEliminar
  2. Es peligroso que en medio de tanto horror haya un testigo que observa de este modo. Porque tus registros, Gabriel, van a quedar: por lo que duelen y por lo mucho que valen.
    Como don Ernest y Neruda y Tuñón en la Guerra Civil Española.
    Como un delator de los fantasmas.
    Abrazo y paz en el sábado que en un rato viene.

    ResponderEliminar
  3. Yo siempre quise "contar desde adentro". A veces se hace difícil. Yo supongo que cuento las cosas para que no se me queden atascadas, como decía don Ernest, casualmente y sin conocernos, juaaaaaaaaaaaaaaaaaassss, decimos los mismo: que el papel hace de psiquiatra. Porque esa es la verdadera sensación.

    Shabat shalom

    ResponderEliminar

Participan en este sitio sólo escasas mentes amplias

Chocolate bombón

En tu cuarto hay un pájaro (de Pájaros de Ionit)

Un video de Mirella Santoro

SER ISRAELÍ ES UN ORGULLO, JAMÁS UNA VERGÜENZA

Sencillamente saber lo que se es. Sencillamente saber lo que se hace. A pesar del mundo, saber lo que se es y saber lo que se hace, en el orgullo del silencio.

Valor de la palabra

Hombres dignos se buscan. Por favor, dar un paso adelante.

No a mi costado. En mí.

Poema de Morgana de Palacios - Videomontaje de Isabel Reyes

Historia viva - ¿Tanto van a chillar por un spot publicitario?

Las Malvinas fueron, son y serán argentinas mientras haya un argentino para nombrarlas.
El hundimiento del buque escuela Crucero Ara General Belgrano, fue un crimen de guerra que aún continúa sin condena.

Porque la buena amistad también es amor.

Asombro de lo sombrío

Memoria AMIA

Sólo el amor - Silvio Rodríguez

Aves migrantes

Registrados... y publicados, además.

Safe Creative #1006060192036

Todos los derechos están reservados

Safe Creative #1209172351784

Feria del Libro de Jerusalem - 2013

Feria del Libro de Jerusalem - 2013
Café literario - Centro de convenciones de Jerusalem

Acto de fe

Necesito perdonar a los que te odiaron y ofendieron a vos. Ya cargo demasiado odio contra los que dijeron que me amaban a mí.

Irse muriendo (lástima que el reportaje sea de Víctor Hugo Morales)

Hubo algo de eso de quedarse petrificado, cuando vi este video. Así, petrificado como en las películas en las que el protagonista se mira al espejo y aparece otro, que también es él o un calco de él o él es ese otro al que mira y lo mira, en un espejo que no tiene vueltas. Y realmente me agarré tal trauma de verme ahí a los dieciseis años, con la cara de otro que repetía lo que yo dije tal y como yo lo dije cuarenta años antes, que me superó el ataque de sollozos de esos que uno no mide. Cómo habrá sido, que mi asistente entró corriendo asustado, preguntándome si estaba teniendo un infarto. A mi edad, haber sido ese pendejo y ser este hombre, es un descubrimiento pavoroso, porque sé, fehacientemente, que morí en alguna parte del trayecto.

Poema 2



"Empapado de abejas
en el viento asediado de vacío
vivo como una rama,
y en medio de enemigos sonrientes
mis manos tejen la leyenda,
crean el mundo espléndido,
esa vela tendida."

Julio Cortázar

Mis viejos libros, cuando usaba otro seudónimo y ganaba concursos.

Mis viejos libros, cuando usaba otro seudónimo y ganaba concursos.
edición bilingüe 1a. edición