Simbología del dolor profundo


Imagen del genocidio hutu


Uno muere en su piel. Muere en su arte como un bichito gordo rondando una bombita de cien vatios, porque esa es su elección. Se hace ceniza desde el tiempo a la boca, hilando libros que lo cuentan de espaldas. Es feliz con lo puesto y lo inventado, porque para vestirse está el invento y para desnudarse la palabra. El dolor y el pasado conjugan en presente. Y como en el hebreo, no existe en esa conjugación el verbo estar. O ser. Ani aluf mishné...para lo que me sirve en estas circunstancias en que no consigo mandar siquiera sobre lo que me duele o lo que siento.

En el fondo de mí hay sólo un náufrago. O un buzo que se ahoga. D-os dirá.

(De: El ardid de la sombra)

5 comentarios

Chocolate bombón